Cuidado de Joyas
Hecha para durar. Con un poco de cuidado.
Cada pieza Cano Jewelry está hecha a mano para atravesar décadas, no temporadas. El cuidado se convierte en un pequeño ritual — una forma silenciosa de honrar las manos que la moldearon y el tiempo que guardará.
Cuidado Diario
Es lo último que te pones, lo primero que te quitas
Deja que perfumes, cremas y aceites se asienten primero. Ponte tu pieza al final, cuando tu piel esté seca.
Aléjala del agua
Quítate tu pieza antes de ducharte, nadar o entrar al mar. El cloro y la sal son enemigos pacientes de cualquier metal fino.
Guárdala en su bolsa
Guarda cada pieza sola, en su bolsa Cano o envuelta en un paño suave, lejos de otros metales.
El Ritual de Limpieza
Lo que necesitas
1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de jabón en polvo (libre de blanqueadores y parabenos — un detergente de ropa funciona bien), agua tibia, un cepillo suave reservado solo para este fin, y un tazón pequeño.
Paso 1 — Prepara la mezcla
En un tazón, combina la cucharadita de bicarbonato con la cucharadita de jabón en polvo. Agrega un poco de agua tibia hasta formar una pasta.
Paso 2 — Cepilla cada pieza
Con el mismo cepillo humedecido, sostén cada pieza y cepíllala con cuidado, prestando especial atención a los detalles texturizados y grabados, las uniones y conexiones, la parte trasera de la pieza, y las zonas donde suele acumularse la suciedad.
Paso 3 — Enjuaga
Deja que la mezcla actúe sobre la pieza por unos minutos, y luego enjuaga suavemente el exceso con agua. Repite este proceso regularmente para mantener tus piezas artesanales brillando.